No estamos familiarizados con el término “energía reactiva”, pero está presente en más comunidades de vecinos, empresas e incluso viviendas particulares de las que imaginamos. Por ello, es importante conocer qué es y por qué puede aparecer en nuestra factura de luz y, sobre todo, como evitarla. Y es que no empezamos con buenas noticias, la energía reactiva es improductiva, es decir, no se puede utilizar, pero el hecho de que circule por nuestra instalación sí tiene un coste. También tenemos buenas noticias, se puede eliminar apostando por la eficiencia y el ahorro energético o también existen formas de compensar la energía reactiva llevando a cabo algunas modificaciones en la instalación. En este post te daremos todos los detalles.

¿Qué es la energía reactiva?

Triangulo de potencias

Lo mejor es empezar por el principio, así que vamos a repasar qué es exactamente la corriente reactiva y cómo se genera. La energía reactiva se produce a causa de determinados aparatos que necesitan campos magnéticos o eléctricos para su funcionamiento, en general son aquellos aparatos que utilizan bobinas. Podrían ser algunos ejemplos: los motores de las neveras o de los congeladores, los fluorescentes, los transformadores, los ascensores o la maquinaria industrial. Por ello, es frecuente encontrar energía reactiva en comunidades de vecinos o negocios.

Como decíamos, es una energía improductiva, es decir, que no podemos consumirla ni sacar provecho de ella, pero cuando aparece en nuestra factura de luz, se penaliza si está por encima de determinados valores ¿Sabes por qué? Porque, aunque las distribuidoras eléctricas no tienen que generarla, sí tienen que realizar el transporte de energía. Como curiosidad, señalaremos que se mide en kVArh (kilo voltio-amperio reactivo hora).
Creemos que merecen también una breve mención la energía o potencia activa y la energía aparente.
La energía activa es la que sí consumimos, la que se transforma en trabajo o calor y se mide en los conocidos kWh (kilovatio hora). Por último, la energía aparente es la suma de la dos anteriores (cálculo de energía reactiva más energía activa), es decir, el total de la energía que ha utilizado el circuito eléctrico.

Eliminación o compensación de la energía reactiva

Ahora que ya sabes lo que es la energía reactiva y también sabes que se penaliza económicamente, seguro que quieres saber cómo evitarla. Solo hay dos opciones: eliminarla, dejando de utilizar el aparato que la genera, o compensarla.

Si optas por la primera opción, primero deberás localizar el aparato que está generando la electricidad reactiva. Para ello, te recomendamos que cuentes con un electricista autorizado, quien seguro dispondrá de un analizador de red para comprobar el nivel de reactiva existente en el circuito de forma sencilla. Una vez localizada la fuente, este mismo profesional podrá aconsejarte si se puede eliminar o es mejor compensar la energía reactiva. Por ejemplo, en DPV te ofrecemos este servicio y te asesoramos en todo momento.
En general, los sistemas y equipos antiguos producen más corriente reactiva, por lo que una solución podría ser sustituirlos por unos más modernos (si se trata de un ascensor o de la caldera, por ejemplo). También hay opciones si los causantes de la energía reactiva son los fluorescentes, que se pueden sustituir por una iluminación LED.
Pero ¿y si se diera el segundo caso y lo mejor fuera compensarla? ¿cómo se corrige la energía reactiva?

Condensadores fijos o baterías de condensadores para corregir energía reactiva

Bateria de condensadores

Aquí tienes la respuesta: instalar condensadores fijos o baterías de condensadores. Si te estás preguntando para qué sirve un condensador, intentaremos explicarlo a continuación. Se utilizan en los casos en los que el tipo de equipos que hay que compensar son transformadores o grandes motores, por ejemplo, para compensar energía reactiva en empresas o comunidades de vecinos. Es poco común, ya que el consumo de la energía reactiva no es constante, sino que varía y depende de la actividad de la instalación, por eso resulta complicado poder llevar a cabo una compensación fija.

La recomendación y el servicio que te ofrece DPV es la instalación de baterías de condensadores, que hacen una compensación de energía reactiva automática. El funcionamiento de las baterías de condensadores consiste en comprobar constantemente la instalación para compensar la energía reactiva que sea necesario en cada momento. Todas las baterías de condensadores cuentan con un regulador, que es el que mide y calcula la potencia reactiva a compensar.
Por si queda alguna duda de las ventajas que ofrece compensar la energía reactiva, recordamos las principales:

Reducción de la factura de luz: ya que se elimina la penalización correspondiente a la energía reactiva. Por otra parte, al eliminar la potencia reactiva, también se reduce la energía aparente, por lo que el importe total de la factura también baja.

Mejora el funcionamiento de la instalación: ya que se elimina la energía que no resulta útil y circula menos corriente por el circuito. Mejora la tensión de la red y hay menos pérdidas de energía.

Energía reactiva en la factura de luz

Factura de Fenie Energia con energia reactiva
Solo nos falta por concretar cuándo aparece la energía reactiva en la factura de luz y cuál es su coste. En primer lugar, cabe señalar que solo aparecerá en la factura y se cobrará cuando su consumo sea significativo, es decir, cuando supere ciertos valores, tal y como se recoge en el Real Decreto 1164/2001, de 26 de octubre.
Dichos parámetros se establecen en función de la potencia contratada: en instalaciones con menos de 15kW (tarifas 2.0A y 2.1A), se facturará si el consumo de energía reactiva es superior al 50% del consumo de energía activa; en instalaciones con más de 15kW (tarifas 3.0A, 3.1A y 6.x), se facturará si la energía reactiva es mayor del 33% de la energía activa (queda exento el periodo Valle o P3).
Pero las penalizaciones pueden ir más allá. Tal y como establece el Real Decreto-ley 15/2018, de 5 de octubre, de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los consumidores, en caso de que un consumidor con potencia contratada superior a 15 KW tenga un consumo de energía reactiva superior a 1,5 veces el de energía activa en tres o más mediciones, se le obligará a realizar mejoras en la instalación para evitar esa corriente reactiva. Si no las llevara a cabo en el plazo establecido, incluso se le podría suspender el derecho de acceso a las redes.
Para que no llegues nunca a este punto, en DPV nos ponemos a tu disposición para calcular la potencia reactiva existente en tu circuito, asesorarte sobre la solución y llevar a cabo cuanto antes las mejoras necesarias. Esperamos haber aclarado tus dudas, pero estamos a tu disposición para cualquier consulta.